lunes, 3 de mayo de 2010

UN MENSAJE



"Me viene en estos momentos a la memoria, el Buddha Gautama Sakyamuni. En cierta ocasión, estaba el Gran Buddha sentado al pie de un árbol en profunda meditación, cuando llegó un insultador, echó contra el Buddha toda su baba difamatoria, procuró herirlo tremendamente con la palabra.
El Buddha continuaba meditando, mas el insultador seguía provocando, insultando, hiriendo. Mucho rato después, el Buddha abrió los ojos y preguntó al insultador: «Oh, hermano mío, si a ti te traen un presente y tú no aceptas el presente, ¿de quién queda siendo dicho presente?». El insultador respondió: «Pues del que lo trae, claro está». Entonces le dijo el Buddha: «Hermano mío, llévate tu presente, no puedo aceptarlo». Y siguió meditando.


He ahí una lección tan sublime como hermosa. El Buddha no permitió que su mente ni sus sentimientos reaccionaran, porque el Buddha vivía plenamente despierto, metido dentro de su propia Conciencia y no daba la menor oportunidad ni a la mente ni a los sentimientos para reaccionar en ningún momento bajo ninguna circunstancia"
Tomado de la Lección Nº 22 de Gnosis de Samael Aun Weor

1 comentario:

  1. A palabras necias... oidos sordos!!

    la palabra necia es la que se dice con ignorancia (sin saber lo que se esta diciendo), imprudencia (decirlo en el momento en el que no se debe) o presunción (con mala intención). Normalmente son aquellas palabras que resultan críticas destructivas (en lugar de constructivas), es decir, para machacar a alguien en lugar de para intentar ayudarle, lo cual normalmente hacen nuestros enemigos y no nuestros amigos, por lo que no hay que hacerles demasiado caso porque pueden decirlas, no porque sea verdad, sino simplemente para hacer daño.

    Hacer oídos sordos significa no escuchar, hacer como si no se oyese nada, como si fuésemos sordos de verdad.

    El Buddha, le dio un lección al insultador!!

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